04 abril 2013

Capítulo 44……… Podría Adelantar Tu Muerte.


Sentía como mi cuerpo estaba pesado, por lo menos tenia conciencia más no sabía exacta donde me encontraba, mas escuchaba como Michael estaba a mi lado rezando porque despertara, lentamente me moví e hice que me mirara, este me sonrió y deposito un beso en mis labios cuando le sonreí, me miro y suspiro.

Michael: Me asustaste.
Elizabeth: Yo también me asuste, pero estoy bien (Me senté sobre la cama) ¿Dónde estamos?
Michael: En un hospital, apenas te desmayaste te trajimos aquí y te controlaron la hemorragia (Tomo mis manos) También te hicieron los exámenes que te pidió el doctor de Baltimore, en poco tiempo los traerán.
Elizabeth: ¿Lo demás dónde está?
Michael: Están intentando calmar a Joseph y Katherine… nuestros hermanos si lo comprendieron, pero ellos no.
Elizabeth: Sabíamos que pasaría eso, mas no sabía a qué grado.

Nos quedamos mirándonos unos momentos, Michael acariciaba mis manos y me daba fuerzas, veía la angustia en sus ojos, sabía que esa angustia era por mí, no sabía porque me había sangrado la nariz haciéndome que me desmayara, pero fuera lo que fuera no era nada bueno.

En un momento llegaron mis hermanos y mis padres delante de ellos, pasaron a mi habitación y se sentaron alrededor de mí, mis hermanos estaban igual de impacientes que Michael, lo podía notar, mas Joseph y Katherine seguían enojados, probablemente seguían con la idea de separarnos más nosotros no nos dejaríamos separar por ellos.

El doctor llego y me miro se acercó a mí y Michael se alejó, el doctor comenzó a revisar mi piel hasta que se detuvo en una manchas de mi piel, apunto algo en su tabla y luego me miro.

Doctor: Elizabeth ¿Esas manchas cuando aparecieron?
Elizabeth: No hace mucho, una semana o dos tal vez.
Doctor: (Apunto) Muy bien… ¿Te has sentido cansada o mareada?
Elizabeth: Si, de una semana para haca me siento mal, vomito lo que como y me mareo fácilmente.
Doctor: ¿Cuántas veces te ha sangrado la nariz en este tiempo?
Elizabeth: (Sabia que Michael se iba a enojar) Varias veces (Y si se enojó) Pero esta fue más fuerte.
Doctor: ¿En cuánto tiempo?
Elizabeth: En un lapso de una semana… ¿Qué pasa doctor?
Doctor: Bien con esto corroboro lo que salió ¿quieres que te lo digo con todos aquí o prefieres privacidad?
Joseph: Con nosotros aquí.
Elizabeth: (El doctor lo miro y luego a mi) No, primero lo quiero escuchar yo.

Michael se acercó a mí y beso mi frente de modo protector y salió junto con los demás, yo me senté bien en la cama y el doctor se sentó a un lado y suspiro mientras quitaba sus lentes.

Elizabeth: ¿Es tan malo doctor?
Doctor: Si, es muy grave, pensaba decírselo a tus padres antes, pero vi la discusión que traían y preferí decírtelo a ti primero.
Elizabeth: Doctor, otro médico que me reviso me dijo que podía estar embarazada o tener anemia… ¿Es algo de eso?
Doctor: No… hubiera preferido que estuviera embarazada Elizabeth… esto es mucho más grave…
Elizabeth: ¿Mucho más grave? ¿Qué tengo doctor?
Doctor: ¿Segura que quieres que te lo diga sola? Puedes llamar a alguien.
Elizabeth: No, quiero oírlo ya.
Doctor: Tienes leucemia.
Elizabeth: ¿Leucemia? (Pregunte asustada y en shock total)
Doctor: Si, también llamada el cáncer de la sangre, tu cuerpo está generando más glóbulos blancos y eso descompensa tu cuerpo, las hemorragias, el cansancio y los mareos son los síntomas que se están presentando ante ti.

Me quede completamente helada, no podía tener leucemia, no, prefería mil veces estar embarazada y luchar por mi hijo que tener esta horrible enfermedad, mas no era así, mi realidad era otra.

Elizabeth: ¿Hay cura? (Pregunte con el labio tembloroso)
Doctor: Si, alguien de tu mismo grupo sanguíneo debe trasplantarte medula ósea, las quimioterapias puede detener el deterioro mientras les hacemos los exámenes a tus hermanos, ellos tienen gran posibilidad de ser donantes.
Elizabeth: Ellos no son mis hermanos, no de sangre, yo soy adoptada.
Doctor: Pues sería buen momento de que te pusieras en contacto con tus verdaderos padres, para ver si tienes una hermana o alguno de ellos es compatible.
Elizabeth: Muy bien, gracias doctor.
Doctor: ¿Quieres que yo les diga a tus padres?
Elizabeth: No… yo les digo, de todos modos me corresponde más a mí, dígales que pasen en 10 minutos que me estoy cambiando.
Doctor: Claro que si… Elizabeth, voy a confiar en ti, necesito que les digas, si no les dices podrías adelantar tu muerte y podremos hacer nada.
Elizabeth: Claro que les diré, no se preocupe.

El doctor salió y yo me comencé a quitar la bata y me puse mi ropa, al terminar me senté en la cama y mi cabeza estaba hacia abajo, ahora tenía más miedo que antes. Tenía cáncer, me estaba muriendo lentamente y no me había dado cuenta, en 5 minutos más tocaron a mi puerta, Michael asomo la cabeza por la puerta y se adentró en mi habitación y corrió a abrazarme, el miedo creció más cuando me di cuenta que si no encontraba un donante jamás volvería a sentir los brazos de Michael.

Joseph: ¿Y bien? ¿Qué te dijo en medico? ¿Estas embarazada como nos habías dicho?
Elizabeth: No… no estoy embarazada.
Jackie: ¿Entonces? ¿Qué tienes Liz?
Elizabeth: (Mire a Michael) Yo… tengo… (Se me entrecorto la voz)
Michael: ¿Qué pasa Liz? (Baje la mirada) Elizabeth ¿Qué está pasando? (Dijo asustado y levantándome la cara) ¿Qué está pasando linda?
Elizabeth: (Quite las manos de Michael de mi cara y las apreté) Tengo leucemia.

Mis ojos estaban inundado de lágrimas que pugnaban por salir mas no era el momento, no podía llorar, Michael espero que fuera una broma de mal gusto más yo nunca reí, se levantó y yo igual con él, ambos nos abrazamos fuertemente mientras sentía como ahora si no pude contener mis lágrimas y salían como un rio de entre mis ojos.

Lloraba en silencio y miraba como todos al igual que yo estaban en shock, mis hermanos se acercaron a nosotros y también nos rodearon con sus brazos. Después de un momento Michael me separo de él y me sentó en la cama para que lo mirara.

Michael: ¿Qué más te dijo?
Elizabeth: Me dijo que necesitamos encontrar a un donador que tenga mí mismo grupo sanguíneo y que esté de acuerdo en domarme medula ósea, por el momento solo me queda tratar de encontrar tiempo con la quimioterapia.
Michael: Ya verás que encontraremos un donante (Me hizo mirarlo) Todos nos haremos las pruebas necesarias.

Me aferre a él. Tenía mucho más miedo que el que había sentido en toda mi vida, esto era algo que jamás quería experimentar pero ahora lo estaba viviendo en carne propia, no creía que pudiera resistir, esto era más grande que yo y no quería adelantar mi muerte, no quería morir.