03 julio 2017

Capítulo 46……… Un Dolor Inminente.

Me helo la sangre verlo, su cara mostraba demasiado, más de lo que yo quería ver. Me apretaba demasiado los brazos y casi los estaba dejando sin circulación.

Gianluca: Ignazio déjala, la lastimas…

Ignazio desapretó un poco mis brazos, pero seguía tomándome firmemente. Trague saliva y lo mire fijamente, sin que viera que realmente me estaba asustando.

Ignazio: Contéstame Elizabeth…
Elizabeth: No sé quién te dijo eso… no es cierto y meramente ¿Qué haces aquí? (Me solté de su agarre y me aleje) Yo te dije que no te quería ver a ti… a ni a ninguno de ustedes.
Piero: Elizabeth, sabemos todo…
Elizabeth: Ustedes no saben nada… ahora es mejor que se vayan, nadie los invito a mi casa.
Ignazio: Elizabeth deja  de mentir, sabemos la verdad… Michael nos lo dijo…

Me quede callada por un momento, estaba realmente asustada, no quería traer a nadie más a mi calvario, me acomode más en el suelo poniéndome firmemente y mire con algo de desprecio.

Elizabeth: Tu mismo me dijiste que no ibas a venir a mí ni aunque me estuviera muriendo…. (Él endureció sus facciones) Ahora cúmplelo y lárgate.
Ignazio: Entonces si es verdad… ¿Por qué no lo dijiste? ¿Por qué me alejaste de ti?
Elizabeth: No voy a seguir hablando contigo o con nadie, así que ya vete de mi casa.

Me di la vuelta y camine hasta las escaleras, comencé a subirlas escuchando como Ignazio gritaba mi nombre, solo mire hacia donde estaba y seguí caminando al llegar a un lugar donde no me vieran me detuve a escuchar.

Ignazio: ¿Por qué no me avisaste antes Michael?
Michael: Respete su decisión de alejarlos… pero Ignazio hay algo que debes saber…
Gianluca: ¿Qué ha pasado está demasiado demacrada?
Michael: No hemos encontrado donador… sus verdaderos padres no quieren apoyar y las quimios no están sirviendo… Ignazio ella se va a morir y no puedo dejar que se vaya sin verte a ti y a los chicos… no sé cuánto falta… pero todos sabemos que no es mucho.

Limpie una lagrima que caía de mi mejilla, hasta Michael sabía que iba a morir, por eso odiaba que se lo recordara cada vez que podía. Intente no correr a abrazar a Ignazio, quería ir y decirle que lo extrañaba que odiaba estarme muriendo y no tenerlo a mi lado.

Iba a comenzar a caminar cuando todo se me movió, estaba algo debilitada por las quimios y era fácil que me desmallara. Sin poder gritar caí a un lado de la escalera, casi rodé por ellas. Los chicos fueron detrás de mí al escuchar el sonido de mi cuerpo caer al suelo.

Ignazio: Elizabeth, por favor despierta niña, despierta.

Me tomo en sus brazos, todos comenzaron a alterarse y llamaron a mis padres y todos se fueron directo al hospital, escuchaba como Ignazio hablaba desesperado y Michael con él. Sentía sus manos en mi cara y abrazándome fuertemente. Pero no podía, no podía hacer nada.

De un momento a otro deje de escuchar cosas, nadie hablaba, nadie decía nada y nadie me tocaba. Solo escuchaba un zumbido y me dolía demasiado el cuerpo. Cuando menos lo espere se hizo la luz y mis ojos se fueron abriendo lentamente.

Moví un poco mi cuerpo y mire a mi alrededor, en unos sillones estaba Michael con Ignazio, ambos estaban dormidos. En otro lugar estaba Piero y Gianluca, igualmente dormidos. Intente sentarme pero me dolía demasiado el cuerpo tanto que solté un pequeño quejido que hizo que Michael se despertara.

Michael: Quédate quieta Elizabeth.
Elizabeth: ¿Qué paso?
Michael: Dijeron los doctores que era normal, que es por la falta de fuerzas… pero decidieron dejarte aquí esta noche.
Elizabeth: Mañana me podre ir ¿Verdad?
Michael: Si, solo que por la caída que tuviste te dejaron aquí… rodaste por media escalera…
Elizabeth: ¿Si me caí por la escalera?
Michael: Si, Ignazio apenas alcanzo a tomarte en sus brazos (Suspiro) Me asuste demasiado mi amor… pensé que te perdía.
Elizabeth: No Michael, todavía no me voy a morir… eso espero.

Me beso levemente en la frente y me abrazo mientras acariciaba mi cabeza. Me di cuenta que no llevaba la peluca, pero realmente estaba tan asustada y cansada que no me importo. Volví a quedarme dormida en sus brazos y ya no supe más de mí hasta el día siguiente, que me levante y ya era de mañana. Me sentía mejor mi cuerpo ya no dolía tanto como ayer, pero aún me sentía muy cansada. Ignazio fue el primero en abrazarme al salir de mi habitación, beso mi cabeza levemente.

Ignazio: No quiero perderte Elizabeth… Eres mi mejor amiga, eres todo para mi… no te vayas (Dijo conteniendo las lágrimas)
Elizabeth: Ignazio, no puedo prometerte eso (Levante los ojos) Porque tampoco se lo puedo prometo a Michael.
Ignazio: Buscaremos la manera, los chicos y yo no haremos los exámenes para poder ver si alguno es compatible… jamás te dejaremos sola, eres nuestra mejor amiga.

Sonreí, sabía que ellos me ayudarían en todo lo que pudieran, pero sabía que si de todos modos ellos no eran compatibles aun así no podrían hacer nada. Fuimos directo a mi casa, los chicos se quedaron en el hospital y dijeron que irían después, cuando ya hubieran sabido los resultados de los exámenes.

En cuanto llegue me aplaste en el sillón, mire por la ventana que daba al patio trasero y vi a mis hermanos, todos estaban entreteniendo a Janeth y a Randy, para que ellos no se dieran cuenta de que me estaba pasando.

Michael: Tranquila todo estará bien, ellos no sabrán que te pasa…
Elizabeth: Michael… si muero ¿Qué les dirán? ¿Ya lo pensaron?
Michael: Si… lo hemos pensado, pero no encontramos algo que no los lastime demasiado… más de lo que será tu ausencia.
Elizabeth: No entiendo porque me está pasando esto… yo jamás me porte mal con alguien jamás lastime a nadie y Dios me pone esta prueba tan difícil (Salió una lagrima) Quiero que todo esto acabe… no lo soporto.

De repente escuche unos gritos venir de la puerta trasera, limpie mis lágrimas y puse una sonrisa en mi rostro. Eran mis pequeños hermanos que venían corriendo a abrazarme.

Janeth: Elizabeth (Se abalanzo sobre mi) Llegaste, ¿Por qué no estuviste anoche aquí?
Randy: Si ¿Por qué no estabas? Fuimos a tu cuarto y no estabas…
Elizabeth: Tuve que ir a hacer unas cosas, porque no estaba… pero ya volví no los dejare solos…
Janeth: Que bueno, mis hermanos son divertidos pero ¡ninguno como tú!
Elizabeth: Lo sé, solo yo sé cómo sacarles sonrisas a ambos…
Randy: Aun no entiendo…
Elizabeth: ¿Qué no entiendes?
Randy: ¿Porque no tienes cabello?
Elizabeth: Es porque lo donde… a niños que lo necesitan.
Janeth: Pero tu cabello era lo más importante para ti… siempre te lo arreglabas bonito y lo lucia mucho…
Elizabeth: Tarde me encontré que había cosas más importantes Janeth… el cabello es lo de menos…
Randy: ¿Y porque ellos necesitaban tu cabello?
Elizabeth: (Me puse nerviosa) porque… mi cabello es curativo… y ellos lo necesitan más que yo…

Sonreí y los abrace, mis hermanos estaba detrás de ellos y solo miraban con lágrimas en los ojos lo que yo les decía a ellos, todos esperábamos algo positivo de todo esto. Pero todos sabíamos lo que podía pasar, lo que era lo más evidente, yo me iba a morir antes de que encontráramos algún donador.

Separe a mis pequeños hermanos de mí, ellos corrieron y se posaron a lado de Michael y ahí me di cuenta, mis padres, mis hermanos y Michael siempre fueron lo más importante. Ahora me debatía entre la vida y la muerte y probablemente un día ya no despertaría de mi cama. Así que la imagen que veía en esos momentos era lo que me quería llevar en mi memoria.


Ellos viéndome con amor y con esperanza. Queriendo detener el tiempo por tenerme más a su lado era lo que deseaba llevarme a la tumba, esa sensación de no estar sola. De tener una familia que estaría conmigo aun cuando las cosas se pusieran feas, aun cuando yo no tuviera ninguna esperanza, aun aunque supieran que amarme en estos momentos iba a ser un dolor inminente para ellos.

19 mayo 2017

Capitulo 45……… De Mal En Peor.

+4 meses después+

Han pasado 4 meses desde que me habían diagnosticado cáncer, me estaban haciendo quimioterapia y por lo consecuente mi cabello había comenzado a caerse, los días iban de mal en peor, puesto que cada vez me veía más enferma, más cansada y mi semblante era de una niña deteriorada.

Me había alejado de mis amigos y amigas, no quería que ellos sufrieran por mí, los fui alejando poco a poco, mintiendo sobre mi estado de salud, sobre mi vida en particular.

Ignazio se había enojado conmigo, porque en la última carta que me había enviado la respondí de una manera muy fea y cruel, diciendo cosas que sabía perfectamente le herirían. Me vino a visitar hace dos meses, aun tenia cabello y cejas, así que pude mentirle diciendo que me encontraba bien. Pero al cuestionarme de porque no le hablaba le grite y le dije que jamás quería verlo y esperaba no volviera, aun lo recuerdo.

{Flashback}

Elizabeth: ¿Qué haces aquí? (Dije con mucha indiferencia)
Ignazio: Vine a arreglar lo que claramente tu no quieres (Dijo algo enojado) Eres mi amiga y te quiero… no quiero estar así contigo.
Elizabeth: Mira, ya me canse de una amistad como la tuya, eres una persona que no vale nada.
Ignazio: Elizabeth no me hables así, te estás pasando de la raya.
Elizabeth: Yo no te dije que vinieras, es más yo no te quiero volver a ver. Tú te expones al venir aquí sin ser invitado.
Ignazio: De verdad que no se puede contigo, hace unos meses éramos los mejores amigos y ahora no quieres ni verme… ¿Qué te paso?
Elizabeth: Que realmente jamás te quise como amigo, solo eras algo para seguir cerca de Gianluca y que no me olvidara jamás… (Lo mire con ironía) Ahora lárgate y no quiero verte cerca de aquí jamás.

Vi como sus ojos se cristalizaron y solo suspiro y me miro con cierto resentimiento.

Ignazio: Espero que jamás me vuelvas a necesitar… (Se le corto la voz) Porque aunque te estés muriendo jamás vendría.

Se dio media vuelta y salió por el jardín, se subió a su vehículo y se perdió en el horizonte, unas lágrimas comenzaron a salir y dije para mí misma.

Elizabeth: Si te necesito, pero jamás te pediría que te hundieras conmigo… te quiero mucho Ignazio y lo lamento nunca quise lastimarte, pero sé que estas palabras te dolerán menos que toda mi enfermedad.

Comencé a llorar y Michael corrió a abrazarme, no solo herí a mi mejor amigo, lo salve de llevármelo conmigo y se consumiera en mi misma enfermedad.

{Fin del Flashback}

Hoy me miraba al espejo, adiós cabello, adiós cejas y adiós pestañas, ya no era yo. Mi cuerpo estaba deteriorada, demasiado deteriorada para mi gusto, estaba más delgada, casi se me notaban los huesos, las quimioterapias no estaban sirviendo, así que los doctores habían decidido que buscara a mis padres biológicos, así que los llamamos,

Fue una pésima idea, solo se burlaron de mí, diciendo que preferían verme muerta antes de decirle a mi hermana que viniera a ayudarme, solo escuche sus risas y sus comentarios despectivos. Eso realmente me deprimió.

Habíamos buscado personas a las que pudiera ser compatibles pero aun no las habíamos encontrado, ni mis hermanos, ni mis padres, ni si quera gente desconocida.

Comenzaba a darme por vencida, nadie me ayudaría y yo no quería morir, pero estaba más cerca de eso que de salvarme. Comenzaban a salir las lágrimas cuando mi puerta comenzó a abrirse, rápidamente puse algo en mi cabeza calva y limpie las pocas lágrimas que salieron de mis ojos.

Elizabeth. ¿Qué paso Michael? (Dije con un hilo de voz)
Michael: Vine a traerte tu comida (entro con una bandeja) Es hora de que comas.
Elizabeth: No quiero, me siento mareada y tengo asco.
Michael: Debes comer (Puso la bandeja en la cama) Come por favor, necesitas energía.
Elizabeth: Muy bien, comeré… te amo.
Michael: Yo más mi amor.

Me beso la frente y salió de mi habitación, comí lo que pude, ya que por las quimios todo sabia horrible, parecía como si comieras metal o algo parecido, realmente esto era horrible. Deje la comida y comencé a arreglarme, me puse la peluca y me maquille como si tuviera cejas.

Al terminar me mire al espejo y realmente me dieron ganas de llorar, solo me controle y suspire. En eso entro Michael a mi habitación y me miro, luego miro la comida y su mirada se endureció.

Michel: Elizabeth… debes comer, comiendo te sentirás mejor.
Elizabeth: No puedo comer, sabe horrible… es por la quimio.
Michael: Lo sé, pero debes hacerlo…
Elizabeth: Pero no me pasa, me dan náuseas y sabe mal… no es porque no quiera.

Me miro un segundo y luego suspiro, me tomo entre sus brazos y me apretó contra su pecho fuerte formando un abrazo, lo abrace y sonreí al sentirle cerca de mí. Subí un poco mi cara y vi lo alto que era y sus ojos los grandes y hermoso. Jamás me cansaría de verlos.

Me puse un poco de puntitas y bese sus labios, se sorprendió pero aun así no había dejado de besarme, sus manos fueron hasta mi cintura y con eso me pego más a su cuerpo haciéndome soltar un pequeño gemido. Hacia tanto que no lo habíamos hecho que esta era la primera vez desde las quimios que me daban ganas.

Me tomo en sus brazos y me subió al peinador, mientras yo le enrede las piernas entre la cintura. Me miro un segundo y paso sus labios a mi cuello y comenzó a besarlo y darle mordidas que me hacían querer gritar de placer.

Michael: Extrañaba tanto tus suspiros en mi oído.

Dijo contra mi cuello y supe que sonrió al hacerme estremecer. Comenzó a levantar mi playera y el saco por mi cabeza. Lo mire y nuevamente lo atraje hacia mi besándolo. Todo iba excelente, sus manos, sus labios, todo. Pero en un momento sentí un pequeño tirón y mi peluca se calló de mi cabeza intente ponérmela pero Michael me detuvo.

Michael: Elizabeth tranquila, no importa aléjala.
Elizabeth: No, basta (Lo empuje y recogí mi playera) Ya… ya no quiero.

Me puse la playera y comencé a ponerme la peluca, al terminar Michael estaba enfrente de mí y me miraba algo enojado.

Elizabeth: Lo siento… pero no puedo estar sin peluca… no me siento bien.
Michael: Elizabeth no te entiendo, siempre me estas alejando (Dijo algo enojado) No me interesa tu cabello, no hace que me gustes más o menos. Te amo Elizabeth que no lo entiendes (Me grito).
Elizabeth: No me grites… tú no sabes lo que es perder tu cabello, lo que es no poder volver a sentirlo porque cada vez que voy a que me hagan la quimio se cae lo poco que hay. Tú no sabes lo que siento saber que voy a morir y cuando me vean en un mísero ataúd solo verán la parte más deteriorada y horrible de mi (Le dije llorando y más fuerte de lo que creí)

Me miro y sus ojos se cristalizaron, sabía que iba a llorar. Miles de veces me había dicho que odiaba oírme decir que moriría.

Michael: Tu no vas a morir lo entiendes (Me tomo por los brazos y me estrujo un poco) Tu no me puedes dejar, eres mi vida, eres todo para mí y jamás podre ser feliz si algo te llega a pasar. Tú no te puedes morir porque yo me iré contigo.
Elizabeth: Yo creo que será mejor que te vayas haciendo a la idea de que me voy a morir (Me libre de sus manos) Las quimios no sirven, no encontramos donadores y mis padres jamás me ayudaran. Me voy a morir y no vas a poder hacer nada Michael, entiendo de una sola vez (Dije gritando y llorando).
Michael: No Elizabeth no puedes darte por vencida…
Elizabeth: No hay nada que puedas hacer y no hay nada que yo pueda hacer, voy a morir cualquier día de estos voy a morir y tu jamás podrás hacer nada.
Michael: Basta Elizabeth, ¿Qué diablos te pasa? ¿Quieres hacerme sufrir o que rayos? Porque solo eso haces, me lastimas, me alejas. Soy el único que te está apoyando y tú solo que estas alejando de ti. Así como lo hiciste con Ignazio.
Elizabeth: Él no tenía porque quedarse a sufrir conmigo y tu deberías hacer lo mismo que él… al menos así no sufrirás cuando me…
Michael: YA BASTA, DEJA DE DECIR QUE VAS A MORIR (Me grito a todo pulmón y aventó los platos contra el piso).

Ambos nos quedamos en silencio y a Michael le salían las lágrimas, creo que más de coraje que por tristeza. Suspire sabiendo que yo había sido la que lo había provocado, me acerque un poco a él, iba tocar su brazo cuando él se alejó y yo quise llorar.

Apenas iba a decir algo cuando se comenzó a escuchar un verdadero alboroto, Michael y yo nos miramos entre si y bajamos a la sala. Mis hermanos estaban discutiendo con unos chicos. Pero me helo la sangre al verlos bien, eran Piero, Gianluca e Ignazio. El último me miro y su mirada era realmente de alguien lastimado, paso a un lado de mis hermanos y me tomo de los brazos fuertemente.


Ignazio: ¿Por qué no me dijiste que tenías cáncer? (Grito enojado).

(¯`•._+++++++++++++++++++++++++++++++++_.•´¯)
Hola chicas, lo siento, sé qué hace más de un año que no público, pero la verdad tuve muchos problemas. Dos seres muy queridos de mi familia se fueron, me dejaron muy destrozada y deprimida, pero yo sé que muchas se quedaron con las ganas de seguir leyendo, así que seguiré esta novela y otra que había quedado igual de inconclusa.  Las invito a leerla, más esa novela no es Michael, es de un grupo que me gusta que se llama Il Volo, si no los han escuchado las invito y al igual las invito a leer mi novela.

Gracias a aquellas que se quedaron a pesar de que yo les falle no escribiendo, espero que les guste este capítulo y el lunes o martes subiré el siguiente, un beso enorme y un abrazo.

Sandy Jackson.